¿Qué es el bokeh? ¿Qué factores lo determinan?

Retrato

¿Qué es el bokeh?

En los análisis y opiniones sobre objetivos es frecuente encontrarse con el término bokeh. Se trata de un anglicismo procedente del japonés, que hace referencia a la calidad de las zonas desenfocadas de una fotografía. Puede darse tanto en primer plano como en el fondo y se produce cuando aislamos el sujeto fotografiado, focalizando la atención sobre el mismo.

El bokeh es especialmente relevante en retratos, fotografía de vida silvestre y en la modalidad macro. Es fundamental para aquellos a los que nos gusta disparar con poca profundidad de campo. Por contra, cuando utilizamos angulares muy amplios se reduce su importancia, porque todo suele estar dentro del foco. Me refiero a paisajes o tomas urbanas, donde lo importante es el conjunto y no un elemento aislado.

¿Qué factores determinan un buen bokeh?

1. Apertura de diafragma

Las lentes más luminosas son las que proporcionan zonas desenfocadas más suaves. Ese es uno de los motivos por los cuales los objetivos fijos son tan útiles para hacer retratos. Aportan unas aperturas tan altas que permiten reducir mucho la profundidad de campo, para que no haya nada que distraiga del sujeto principal. Una apertura de f/2.8 o superior te va a dar un muy buen resultado, pero con menos también es posible conseguir desenfoques interesantes.

2. Distancia focal

A medida que aumenta la focal se reduce la profundidad de campo. Hay teleobjetivos que brindan un magnífico bokeh, mientras que otros están más limitados en este aspecto. La focal debe ir acompañada de una buena apertura y algunos teles son luminosos en su distancia mínima, pero su apertura se reduce en el extremo largo. Modelos como el Canon EF 70-200mm f/2.8L IS III, cuya apertura es constante a f/2.8, te dan un bokeh de lo más depurado, a cambio, eso sí, de un considerable desembolso.

3. Número de hojas del diafragma

Uno de los factores más determinantes es la cantidad de hojas del diafragma. Los productos de gama alta suelen tener más láminas para ofrecer un mejor resultado. La apertura de estas palas puede ser circular o poligonal. Antes solían ser poligonales, pero ahora es raro encontrarse con un objetivo que no tenga un diafragma circular, porque la suavidad que aporta es mayor.

Gato

4. Distancia al plano de enfoque y al fondo

La distancia es un factor que se puede pasar por alto cuando estás haciendo un reportaje, puesto que tal vez estés más pendiente de otros aspectos de la composición. No obstante, ten en cuenta que cuanto más cerca te sitúes del sujeto fotografiado menor será la profundidad de campo. Además, incrementando la distancia entre el plano de enfoque y el fondo optimizarás el bokeh.

5. Aberraciones cromáticas

Sobre este aspecto, antes de nada, es necesario diferenciar entre las aberraciones laterales y las longitudinales. Estas últimas son las que se producen delante o detrás del plano de enfoque. Por tanto, en el caso de que la óptica de una lente no las haya aminorado correctamente, nos van a condicionar negativamente la calidad de las áreas desenfocadas.

6. Condiciones lumínicas

Por último, hay que señalar la incidencia de la luz ambiental o la aportada mediante uno o varios flashes. Por ejemplo, la iluminación en el pelo contribuye indirectamente a mejorar la percepción del bokeh. Por otro lado, la luz que reciba el fondo puede repercutir, en este caso de forma directa, a aumentar el contraste y deparar un resultado más agradable.

Como ves, las características del objetivo que utilicemos (apertura, focal, láminas…) tienen un gran peso en el resultado final. Sin embargo, tú también puedes poner mucho de tu parte para sacar el máximo partido al equipo con el que cuentes.