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Canon TS-E 24mm f/3.5L II

5

Canon TS-E 24mm f/3.5L II

Nuestra valoración
Nota: 5 / 5
Ventajas
  • Mecanismos independientes de basculación y desplazamiento.
  • Construcción.
  • Nitidez (sin desplazamiento).
  • Distorsión mínima.
  • Control de las aberraciones.
Desventajas
  • Precio de venta.

Review

1. Introducción

El TS-E 24mm f/3.5L II es uno de los objetivos más caros y singulares de Canon. Aunque de un producto de la serie L siempre te esperas lo mejor, en este caso me ha sorprendido la calidad de su óptica sin distorsiones.

En su denominación verás que hay dos siglas diferentes: TS y E. La segunda se refiere a que no tiene enfoque electrónico EF, puesto que únicamente enfoca en manual. TS hace alusión a su principal particularidad, que está en sus mecanismos de basculación y de desplazamiento, mediante los que aporta una gran versatilidad para establecer la perspectiva y la profundidad de campo.

La lente permite variar la inclinación del plano de enfoque fuera del plano del sensor. De este modo, ofrece la posibilidad de obtener desenfoques muy pronunciados y perspectivas diferentes, pero manteniendo las líneas paralelas. Para regular con precisión cada encuadre, no viene mal la ayuda de un trípode.

2. Distancia focal

Este gran angular fijo a 24 mm brinda un ángulo de visión de 84 grados en formato completo. En cámaras con sensores APS-C la focal es de 38,4 mm, con la aplicación del factor de recorte. Tanto por su distancia focal como por su mecanismo TS, da un excelente rendimiento en fotografía de arquitectura, naturaleza y productos.

3. Diafragma y estabilizador de imagen

Su apertura máxima no es tan sobresaliente como la de otras ópticas fijas. Aun así y todo, proporciona una buena luminosidad de f/3.5. No dispone de estabilizador de imagen.

En lentes estándar de 24 mm el desenfoque no suele ser demasiado importante, porque normalmente todo está dentro del plano de enfoque. En una unidad basculante, sin embargo, el bokeh cobra una mayor relevancia.

Este Canon brinda un agradable bokeh, aunque no tenga una gran apertura máxima. De hecho, el resultado es superior al que dan objetivos de mayor apertura, especialmente los de focales tan amplias como 24 mm. Esto se debe a su capacidad de movimientos y también ayuda su diafragma de 8 hojas.

4. Diseño y construcción

El anillo de enfoque es ancho y muy cómodo, como no podría ser de otra forma, al no tener un autoenfoque alternativo. El cañón lleva impreso una escala de distancias y de profundidad de campo. Lo que más llama la atención de su diseño son sus engranajes de basculación y giro. Se mueven de forma independiente y es posible bloquearlos para evitar que se produzcan movimientos indeseados. La basculación es de ±8,5°, el desplazamiento de ±12 mm y hay una rotación de ±90°.

Lateral del TS-E 24mm f/3.5L II

La construcción es de primera calidad, con materiales de metal, pero sin el típico sello frente a la humedad de la serie L de Canon. Cuando se utiliza tanto metal la robustez es mayor, pero también el peso, que es de 780 gramos. Aunque si esta lente es más pesada que otras fijas es, principalmente, por su singular capacidad de movimientos. Asimismo, suma bastante el peso de su óptica.

Las dimensiones están igualmente por encima de la media. Esto se nota en el amplio diámetro de filtro, que es de 82 mm.

5. Enfoque

Como decía antes, no dispone de autoenfoque. Hay que enfocar en manual. No obstante, forma un buen tándem con la función Live View, que puede ayudar en determinadas situaciones.

La distancia mínima de enfoque es de 21 centímetros y el aumento máximo de 0,34. Este último es un valor bastante destacado. Un claro ejemplo de ello es que duplica el factor de ampliación del Canon EF 24mm f/1.4L II USM.

6. Calidad gráfica

La óptica es bastante compleja para tratarse de un objetivo fijo. Con sus 16 elementos en 11 grupos da una alta calidad de imagen. Además, controla realmente bien los destellos y fantasmas con sus revestimientos Súper Spectra y de estructura de sublongitud de onda.

6.1 Nitidez

La nitidez es claramente superior a la que aportaba la antigua versión. Aquí Canon ha realizado un excelente trabajo. A f/3.5 el nivel es ya muy alto, tanto en el centro como en los bordes, pero sobre todo en el centro. De hecho, la nitidez apenas mejora al bajar un paso. Solo se resiente por la difracción al cerrar a f/16, sin que la bajada sea dramática, ni mucho menos.

Los resultados son inferiores con un desplazamiento de 12 mm. Ahí la nitidez no es tan buena a f/3.5. En esa apertura debes que tener en cuenta que se resiente mucho en las esquinas exteriores. Mejora bastante, eso sí, en otras aperturas e incluso a f/16 es globalmente mejor.

6.2 Distorsión

La distorsión es mínima. O disparas a una pared de ladrillo o no la vas a notar. Incluso en una pared de ladrillo cuesta percibirla. En concreto, existe una mínima distorsión de barril y, asimismo, es especialmente positivo que apenas haya cambios al desplazar a 12 mm.

6.3 Viñeteado

El viñeteado es reducido en relación a lentes estándar de la misma focal. La cosa cambia a ±12 mm. No podría ser de otra forma, porque en los objetivos basculantes el círculo de imagen es sustancialmente más grande que el campo efectivo y cuando desplazamos la imagen hacia el borde de ese círculo, el viñeteado es más fuerte. Por eso mismo, la caída de luz en las esquinas es más pronunciada en el lado al que está desplazado. Ese viñeteado a 12 mm baja al cerrar un paso.

6.4 Aberraciones

Es impresionante el control óptico de las aberraciones. Afortunadamente, no tiene nada que ver con la primera versión. Dispone de 3 elementos UD para reducirlas, que igualmente son efectivos a ±12 mm.

7. Accesorios

En la caja viene con el estrecho parasol de la imagen de más abajo y con una bolsa flexible que no sirve para hacer un reportaje en la calle, pero sí para su almacenamiento en casa o en el lugar de trabajo.

Parasol Canon EW-88B

Características

  • Dimensiones: 8,8 x 10,6 cm.
  • Diámetro del filtro: 82 mm.
  • Peso: 780 g.
  • Distancia focal: 24 mm.
  • Apertura máxima: f/3.5.
  • Apertura mínima: f/22.
  • Láminas del diafragma: 8.
  • Estabilizador de imagen: no.
  • Construcción del objetivo (elementos/grupos): 16/11.
  • Ángulo de visión (horizontal, vertical, diagonal): 74°, 53°, 84°.
  • Motor para el autoenfoque: no.
  • Distancia mínima de enfoque: 0,21 m.
  • Ampliación máxima: 0,34 x.

Compatibilidades

Funciona con cámaras Canon EOS con monturas EF y EF-S.

Opinión final

5 estrellas

El TS-E 24mm f/3.5L II ofrece una versatilidad y una óptica excelentes. No es para uso general. Donde se le puede sacar partido a sus singulares características y a su alta calidad de imagen es en las modalidades de fotografía arquitectónica, de productos y naturaleza.

Esta lente vale lo que cuesta, aunque su principal contra está justamente en su precio. Es el mismo inconveniente que, en mayor o menor medida, tienen todos los productos de la serie L de Canon.

Su ventaja más evidente y su elemento diferenciador está en sus sistemas de basculación y de giro. Además, destaca por su insignificante distorsión y lo mismo puede decirse de las aberraciones. Ahí Canon ha dado un gran salto de calidad con respecto a la primera versión. Sus otros puntos fuertes están en su sólida construcción con metal, aunque sin sellado, y en una nitidez muy alta sin desplazamiento a ±12 mm, incluso con el objetivo abierto del todo.