Canon EF 75-300mm f/4-5.6 III

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Canon EF 75-300mm f/4-5.6 III

Nuestra valoración
Nota: 4 / 5
Ventajas
  • Precio de venta.
  • Amplitud focal.
  • Peso ligero.
Desventajas
  • Sin estabilizador de imagen.
  • Aberraciones.

Review

1. Introducción

Este teleobjetivo me genera sensaciones encontradas. Por un lado, no me convence en algunos aspectos, pero, por otro, he leído muchas opiniones positivas de fotógrafos que lo utilizan con regularidad. Deduzco que estos comentarios proceden de usuarios conscientes de que habían comprado una lente muy económica, a la que no se le puede exigir lo mismo que a otras más caras. Justo ahí está la clave, en que es un zoom Canon muy amplio, a un precio inmejorable.

El EF 75-300mm f/4-5.6 III es adecuado para iniciarse, si le vas a dar poco uso o si estás dispuesto a hacer un esfuerzo adicional para obtener buenas tomas. Mi primer objetivo fue el Canon EF-S 18-55 f3.5-5.6, que venía en un kit con la EOS 350D. Aunque algunos lo conocían irónicamente como el pisapapeles, mi percepción no era tan negativa. Luego pasas a otra lente y te das cuenta de la diferencia, pero para comenzar me vino bien. Incluso me ayudó a ganar un par de concursos. Así es que, a fin de cuentas, la idoneidad o no del modelo del que te hablo en esta reseña depende de tus expectativas y de tu presupuesto.

2. Distancia focal

Su focal tiene una pequeña variación con respecto al estándar de 70 a 300 mm. Integra una montura EF para cámaras de formato completo, aunque su precio sea más propio de la línea EF-S. En cámaras con sensores APS-C hay que aplicar el factor de recorte de Canon. El resultado es una distancia de 112,5 a 450 mm.

Tanto en full frame como en APS-C viene bien para retratos o fotografía de animales, entre otros usos. Algunos fotógrafos lo utilizan para deportes, pero ahí tengo mis dudas. En cualquier caso, para esta modalidad requiere mucha luz.

3. Diafragma y estabilizador de imagen

Proporciona una luminosidad variable. Su apertura de f/4 en el extremo corto se reduce a f/5.6 a 300 mm. No cuenta con estabilizador de imagen, de modo que es necesario echar mano del trípode en fotografías nocturnas e incluso en tomas cercanas a 300 mm, cuando no vas sobrado de luz. Una alternativa con estabilizador es el Canon EF 70-300mm f/4-5.6 IS II, aunque se trata de un producto que está a otro nivel y cuesta más del doble.

El diafragma cuenta con 7 láminas, un número dentro de lo previsible, mediante el que depara un bokeh normal. La suavidad de las áreas desenfocadas no solo depende del diafragma. También está determinada por la apertura o la distancia focal y, en este caso, el bokeh mejora cuando te vas aproximando a 300 mm.

4. Diseño y construcción

El anillo de zoom se sitúa en la parte central. En el cañón había espacio de sobra, así es que es muy ancho. Su superficie y la del anillo de enfoque manual están estriadas para facilitar el agarre. La unidad no dispone de botón de bloqueo de zoom. Su único interruptor sirve para establecer el tipo de enfoque.

Lateral del Canon EF 75-300mm f/4-5.6 III

La construcción no es la mejor. La reducción de costes siempre repercute es este aspecto. Me sorprende, no obstante, que la montura sea metálica, ya que Canon suele abaratar con monturas de plástico, menos duraderas. Tal vez el motivo de utilizar el metal en este dispositivo se deba a la montura EF.

El producto tiene un peso contenido, inferior a 500 gramos. Además, no es voluminoso, tratándose de un zoom de tanta amplitud. El diámetro de los filtros que se le incorporen debe ser de 58 mm. Ten en cuenta que el elemento frontal gira durante el enfoque y, por ese motivo, no se le pueden agregar polarizadores.

5. Enfoque

Acerca de su sistema de autoenfoque Micro motor he visto opiniones muy distintas. Depende del baremo con el que se evalúe. Lo que está claro es que no es lo suficientemente silencioso para grabar vídeos. En relación a otros mecanismos de AF presenta una rapidez media, sin embargo, al igual que la precisión, esta depende de las condiciones lumínicas, ya que tiene problemas para enfocar cuando escasea la luz. Para sacarle partido hay que dedicarle tiempo, conocer dónde va bien y en qué situaciones le cuesta más.

Aunque este objetivo no está destinado a la fotografía macro, siempre me gusta comentar, a modo de referencia, la distancia mínima de enfoque y la ampliación. El primer valor es de 1,5 metros, mientras que el aumento máximo es de 0,25. Este último dato se alcanza a 300 mm.

6. Calidad gráfica

La óptica está compuesta por 13 elementos en 9 grupos. Incluye el típico recubrimiento Súper Spectra que Canon emplea para aminorar las luces parásitas.

La nitidez es mejor de 75 a 200 mm y, como en cualquier lente, a aperturas medias. A 300 mm el resultado es inferior. Con cierta frecuencia los teleobjetivos flojean en el extremo largo. Aquí vuelvo al precio, pues la limitación en costes de fabricación se nota en aspectos ópticos como la nitidez y te obliga a usar el trípode en determinadas circunstancias.

Existe una distorsión de acerico a 300 mm. En cuanto al viñeteado, señalar que es visible al abrir del todo, pero está bien controlado. Tanto la distorsión como el viñeteado pueden eliminarse en el procesado digital de la imagen.

También requieren edición las aberraciones cromáticas, puesto que son altas. Su incidencia, no obstante, depende de la apertura y de la distancia focal. Son más acentuadas a partir de 200 mm, con el diafragma totalmente abierto.

7. Accesorios

No trae parasol. Le corresponde el Canon ET-60, que hay que comprar por separado.

Características

  • Dimensiones: 7,1 x 12,2 cm.
  • Diámetro del filtro: 58 mm.
  • Peso: 480 g.
  • Montura: EF.
  • Distancia focal: 75-300 mm.
  • Apertura máxima: f/4-5.6.
  • Apertura mínima: f/32-45.
  • Láminas del diafragma: 7.
  • Estabilizador de imagen: no.
  • Construcción del objetivo (elementos/grupos): 13/9.
  • Ángulo de visión (horizontal, vertical, diagonal): 27°-6°50′, 18°11′-4°35′, 32°11′-8°15′.
  • Motor para el autoenfoque: Micro motor.
  • Distancia mínima de enfoque: 1,50 m.
  • Ampliación máxima: 0,25 x.

Compatibilidades

Su montura EF es válida para cámaras Canon full frame y APS-C.

Opinión final

4 estrellas

El EF 75-300mm f/4-5.6 III tiene sus pros y sus contras. Cuesta muy poco y eso le ha convertido en una de las lentes de Canon más vendidas. Su idoneidad depende de tus expectativas, del uso que le vayas a dar o de lo que quieras gastarte. Si tu presupuesto lo permite tienes como alternativa el EF 70-300mm f/4-5.6 IS II. Asimismo, hay otras dos opciones más cercanas en precio, ambas exclusivas para APS-C: el Tamron SP AF 70-300mm F/4-5.6 y el Canon EF-S 55-250mm f/4-5.6 IS, que no son más luminosos pero están estabilizados. Entre las principales desventajas del producto analizado figura justamente su carencia de un estabilizador de imagen. El otro inconveniente está en sus aberraciones cromáticas.

Como puntos fuertes del EF 75-300mm f/4-5.6 III cabe señalar, aparte de su inmejorable precio -sobre todo para un producto de Canon-, su gran amplitud focal. Actúa como tele corto a 70 mm y alcanza los 300 mm en el extremo largo. Otra de sus ventajas está en que es ligero y te ahorra el cansancio que generan los objetivos pesados en reportajes largos. Además, su tamaño es bastante contenido.