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Canon EF 35mm f/1.4L II USM

5

Canon EF 35mm f/1.4L II USM

Nuestra valoración
Nota: 5 / 5
Ventajas
  • Apertura máxima.
  • Robustez y sellado climático.
  • Control de las aberraciones.
  • Distorsión mínima.
Desventajas
  • Precio.

Review

1. Introducción

La serie L de Canon engloba los productos más destacados de la marca y también los más caros. Uno de los objetivos fijos de referencia en esta serie es el EF 35mm f/1.4L II USM, que supera sustancialmente en peso y dimensiones a la primera versión. Con su lanzamiento, en vez de aligerar, en Canon prefirieron priorizar la calidad, algo que se nota en el rendimiento óptico y en la solidez constructiva.

2. Distancia focal

Su ángulo de visión de 63 grados es muy natural. Cuando se utiliza para hacer retratos, aporta planos más amplios que los ofrecidos por opciones de 50 y 85 mm, dos focales igualmente populares para esta modalidad. Asimismo, es adecuado para reportajes sociales y viajes.

En cámaras con sensores APS-C, aplicando el factor de recorte, la distancia es de 56 mm, bastante cercana a la que proporciona una lente fija de 50 mm para monturas EF-S.

3. Diafragma y estabilizador de imagen

Con su apertura máxima de f/1.4 depara una excelente luminosidad. Esto resulta muy práctico en situaciones de poca luz ambiental, donde se pueden conseguir buenos resultados sin necesidad de un trípode. Este tipo de lentes fijas tan luminosas rara vez están estabilizadas. Este modelo tampoco tiene un mecanismo para reducir las trepidaciones.

El diafragma integra 9 hojas redondeadas, una más que el Canon EF 24mm f/1.4L II. Si a esto le añades que con su apertura máxima es posible fotografiar con poca profundidad de campo, tiene muchas papeletas para ofrecer un buen bokeh. Los resultados no defraudan. En líneas generales, las áreas desenfocadas están bien depuradas.

4. Diseño y construcción

Dispone de un amplio anillo de enfoque estriado, cuyo accionamiento es suave, y de un cuadro con información de la distancia de enfoque. En el cañón también hay un botón selector del tipo de enfoque.

Lateral del Canon EF 35mm f/1.4L II

La construcción es de primer nivel. Combina elementos de metal y plástico. Como no podría ser de otra forma en un producto de la serie L, integra un sellado climático mediante el que brinda resistencia frente al polvo y la humedad. A esto hay que añadir un revestimiento de fluorita en el frontal y en la parte posterior, que repele el polvo y el agua, aparte de facilitar la limpieza.

La calidad constructiva, unida a la óptica -sobre la que hablo más abajo-, se nota en el peso, que ha aumentado 180 gramos en relación a la primera versión. Pesa 760 gramos y es voluminoso para tratarse de un objetivo fijo. No obstante, se puede utilizar con un cuerpo de cámara EOS APS-C, porque se equilibra bastante bien.

El diámetro del filtro es de 72 mm. El elemento frontal no gira, de modo que se le pueden incorporar filtros polarizadores y de densidad neutra.

5. Enfoque

Su mecanismo de enfoque es el USM de anillo integrado por todos los modelos de gama alta de la marca. Es un motor rápido y preciso. Su funcionamiento es casi del todo silencioso, así es que es adecuado para la grabación de vídeos. De hecho, la focal de 35 mm es muy interesante para este uso. Por otro lado, comentar que se puede enfocar en manual a tiempo completo, incluso con el AF seleccionado.

El mínimo al que enfoca son 28 centímetros y su aumento máximo es de 0,21. No son valores adecuados para la fotografía macro, si bien no es la finalidad de esta lente.

6. Calidad gráfica

La óptica está conformada por 14 elementos en 11 grupos, un esquema de una cierta complejidad para un objetivo fijo, de ahí su repercusión en el peso. Combate de forma correcta las luces parásitas y el velo óptico.

6.1 Nitidez

La nitidez central es realmente alta, incluso a f/1.4. El resultado no es tan sobresaliente en los bordes cuando se utilizan aperturas amplias, pero está a la altura de las circunstancias. El punto dulce se sitúa entre f/4 y f/8, aunque no es fácil de determinar, pues los resultados no son homogéneos, varían dependiendo de si nos referimos al centro o a los bordes. El efecto de la difracción se nota a f/16 y f/22.

6.2 Distorsión

Existe una pequeña distorsión de barril, pero es imperceptible. A 35 mm la perspectiva es muy natural, como decía antes, y no existen los problemas de distorsión que presentan los súper grandes angulares.

6.3 Viñeteado

La caída de la luz es visible con la lente abierta del todo, especialmente en cámaras full frame, donde el viñeteado siempre es mayor. Baja mucho con cada paso que se cierra el diafragma, hasta reducirse de forma considerable ya a f/2.8.

6.4 Aberraciones

Canon ha desarrollado lo que denomina óptica de refracción de espectro azul, también conocida como BR por su denominación en inglés, Blue Spectrum Refractive. Su función es reducir las aberraciones cromáticas y el resultado es sorprendente, aunque eso no significa que esté totalmente exento de este defecto óptico. En determinados casos pueden aparecer pequeñas aberraciones. Sin embargo, están muy bien corregidas por la tecnología BR y otros elementos ópticos. Aparte de esto, las lentes fijas son menos propensas a sufrir aberraciones que las que tienen zoom, especialmente si el rango es amplio.

7. Accesorios

Incluye una bolsa flexible y el parasol en forma de pétalo de la imagen de más abajo. Este elemento se denomina EW-77B.

Parasol Canon EW-77B

Características

  • Dimensiones: 8,0 x 10,5 cm.
  • Diámetro del filtro: 72 mm.
  • Peso: 760 g.
  • Distancia focal: 35 mm.
  • Apertura máxima: f/1.4.
  • Apertura mínima: f/22.
  • Láminas del diafragma: 9.
  • Estabilizador de imagen: no.
  • Construcción del objetivo (elementos/grupos): 14/11.
  • Ángulo de visión (horizontal, vertical, diagonal): 54°, 38°, 63°.
  • Motor para el autoenfoque: Ring USM.
  • Distancia mínima de enfoque: 0,28 m.
  • Ampliación máxima: 0,21 x.

Compatibilidades

Es compatible con cámaras EF de formato completo de Canon y con las monturas EF-S.

Opinión final

5 estrellas

La calidad siempre se nota en el peso y este objetivo representa una clara prueba de ello. Es una maravilla para aquellos a los que nos gusta hacer retratos y, en particular, una gran herramienta para profesionales que se dediquen a la fotografía social. Su contra está en un precio nada económico, justo el mismo inconveniente que, en mayor o menor medida, tienen todos los productos de la serie L de Canon.

Entre sus puntos fuertes cabe destacar la luminosidad que proporciona con su apertura máxima de f/1.4, su reducida distorsión -favorecida por la focal de 35 mm- y lo bien que se han aminorado las aberraciones cromáticas. Otro de los aspectos más destacados es su solidez constructiva, con sellado frente a inclemencias.