¡Bienvenido a Comprar Objetivo!

Estás navegando por una web exclusivamente dedicada al análisis de objetivos fotográficos. Existe una gran variedad de lentes en el mercado, pues a las primeras marcas se suman las alternativas de otros fabricantes como Tamron o Sigma. No siempre es sencillo dar con el producto que más se adapta al tipo de fotografía que queremos hacer. Para ayudarte con tu elección, en este sitio aportamos revisiones y comparativas para que encuentres la opción que mejor se ajusta a tus necesidades.

La distancia focal es el primer factor en el que solemos fijarnos y, desde luego, es un aspecto fundamental a tener en cuenta. Sin embargo, hay más características igualmente relevantes a considerar y otras que, aun siendo menos importantes, es bueno no perder de vista. Y nuestro presupuesto, cómo no, es muy determinante a la hora de tomar una decisión. Por suerte, la diversidad es amplia dentro del ámbito aficionado y del profesional.

Los 5 objetivos más vendidos

Canon
EF 50mm f/1.8
Canon EF 50mm f/1.8 STM
50 mm
f/1.8
f/22
Ø 58 mm
4,5 estrellas
121,95 EUR
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Nikon
35mm f/1.8G
Nikon AF-S DX NIKKOR 35mm f/1.8G
35 mm
f/1.8
f/22
Ø 52 mm
4,5 estrellas
175,95 EUR
Comprar YA
Tamron
18-200mm II
Tamron 18-200mm Di II VC
18-200 mm
f/3.5-6.3
f/32-40
Ø 62 mm
4 estrellas
199,00 EUR
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Sony
FE 50mm F1.8
Sony FE 50mm F1.8
50 mm
f/1.8
f/22
Ø 49 mm
4 estrellas
177,65 EUR
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Tamron
AF 70-300mm
Tamron AF 70-300mm Di LD MACRO 1:2
70-300 mm
f/4-5.6
f/32
Ø 62 mm
4,5 estrellas
116,57 EUR
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¿Qué tipologías existen?

Objetivos de ámbito general:

  • Gran angular: cubren una distancia de 10 a 35 mm. Por debajo de 24 mm estaríamos hablando de un súper gran angular. En todo caso, aumentan el campo de visión, distorsionando la imagen. Son ideales para paisajes y arquitectura. También resultan muy útiles en interiores.
  • Normal: su focal se sitúa en rangos intermedios, entre 35 y 70 mm. En 50 mm el resultado se asemeja a la visión humana, de ahí la gran aceptación de las lentes con focales fijas en ese valor, que son óptimas para retratos.
  • Teleobjetivo: están por encima de 70 mm y es común encontrar lentes que llegan hasta 300 mm, si bien existen otras que alcanzan distancias mucho más altas. Este tipo de productos cierran el plano, reduciendo la profundidad de campo. Nos permiten capturar objetos alejados sin necesidad de acercarnos. Son adecuados para deportes, retratos -proporcionan interesantes fondos desenfocados-, detalles en primer plano y para la fotografía de animales, como aves.
  • Todoterreno: sus focales están comprendidas entre 18 y 300 mm. Aportan comodidad y versatilidad, pero su luminosidad y calidad son inferiores al resto. Como dice el refrán «el que mucho abarca poco aprieta». No obstante, son indudablemente útiles por la rapidez que conlleva no estar cambiando de objetivo constantemente.

Objetivos para ámbitos especiales:

  • Macro: enfocan a poca distancia, permitiendo que el fotógrafo se coloque muy cerca del sujeto. Sus focales varían de 28 a 200 mm, aproximadamente. Son idóneos para insectos y plantas.
  • Ojo de pez: abarcan un ángulo de 180 grados o más. Constituyen una atractiva herramienta para dar rienda suelta a la creatividad, aunque son para usos específicos. Sus lentes curvas deparan tomas esféricas, de una gran distorsión. Según su tipología, se dividen en objetivos de imagen circular o rectangular. Estos últimos cubren toda la superficie del sensor. En ambos casos, sus distancias son muy reducidas (6 a 20 mm) y eso implica unas amplias profundidades de campo.
  • Descentrable: posibilitan el movimiento del eje óptico, variando el plano de enfoque y la profundidad de campo. Se emplean para arquitectura o retratos, entre otras aplicaciones. Son menos comunes que el resto.

Objetivos Canon

¿Qué hay que tener en cuenta antes de comprar un objetivo?

Los fotógrafos solemos tener varias lentes para cubrir diferentes distancias y modalidades fotográficas. No obstante, para no acabar acumulando objetivos porque sí y lograr que nuestra inversión sea rentable, a medio y largo plazo, es importante conocer varios factores de antemano:

  • Distancia focal: se mide en milímetros. Define el ángulo de visión y la ampliación, que son valores inversos. A medida que disminuye el primero aumenta el segundo, reduciéndose la parte de la escena incluida en el encuadre.

    La focal puede ser fija o variable. La sencillez de la óptica de la primera opción conlleva una calidad superior, que aminora las aberraciones. Los objetivos de distancias fijas son, asimismo, más luminosos y se venden a buenos precios. El zoom, por su parte, nos faculta para capturar elementos que están lejos. Su rango variable ofrece versatilidad, en detrimento de la óptica. Se incrementan las aberraciones, pero también la comodidad y la rapidez. Esto último es vital en reportajes sociales como bodas o en otros ámbitos donde el tiempo sea determinante, o bien no tengas demasiada libertad de movimientos.

  • Apertura de diafragma: regula la luz que pasa al sensor de la cámara. Su datación se realiza mediante el número f. Cuando la focal no es fija, hay un mínimo y un máximo para cada extremo del intervalo, por ejemplo f/2.8-4.5. Al aumentar la apertura crece la luminosidad y desciende la profundidad de campo, difuminándose el fondo. Los productos con mayores aperturas son más caros.
  • Formato: existen cámaras digitales full frame de gama alta y otras de sensor pequeño (APS-C y APS-H), que son mayoría. Los objetivos para full frame sirven para todos los cuerpos de cámara, pero no al revés. Es el caso de las series EF-S de Canon y DX de Nikon, que no son válidas para cámaras de formato completo. Sobre esto no te preocupes, porque en el análisis de cada modelo enumeramos las cámaras compatibles.
  • Construcción: en la calidad que brindan opciones del prestigio de Canon, Nikon o Sony se nota la diferencia con respecto a otros fabricantes. Son lentes más caras y, por lo general, su nivel constructivo es igualmente superior. Una valiosa cualidad, independiente de la marca, es el sellado contra lluvia y polvo.
  • Montura: es la interfaz física entre la cámara y el objetivo. Los distintos fabricantes cuentan con sus propias series, definidas con unas siglas que, entre otras cosas, nos informan acerca de la compatibilidad con nuestra cámara. Asimismo, hay que asegurase de la adecuación al adquirir unidades de terceros, como Sigma, Tamron o Yongnuo.
  • Láminas del diafragma: el número y la forma de las hojas determina, entre otros factores, la calidad del desenfoque, a partir de la morfología que confieren al bokeh.
  • Óptica: una buena lente nos da nitidez y minimiza la distorsión. Otro elemento a considerar es la mayor o menor eficacia en la corrección de la dispersión de luz que da lugar a las aberraciones.
  • Enfoque: aparte del manual, es muy práctico disponer de un motor de enfoque automático. Cada marca emplea unas siglas diferentes para definirlo. La rapidez y la precisión nos facilitarán mucho el trabajo, sobre todo en fotografías deportivas o en condiciones con escasa iluminación ambiental, aunque nos ayudemos de un flash. En macrofotografía importa mucho la distancia mínima de enfoque.
  • Estabilizador de imagen: una de las grandes virtudes de una fotografía es la nitidez. Para lograrla, viene bien un estabilizador para disminuir la trepidación, que puede aparecer cuando hay poca luz y aplicamos velocidades de obturación lentas. Este inconveniente también se acentúa al disparar a distancias focales largas, de ahí que un estabilizador constituya una valiosa característica en un teleobjetivo.
  • Diámetro del objetivo: es un dato a comprobar antes de comprar un filtro. Conviene tener un UV (ultravioleta) para proteger la lente, puesto que, en caso de accidente, mejor que lo sufra un accesorio de unos pocos euros, que afrontar una reparación muy costosa. Aparte del UV, existen filtros polarizadores, de densidad neutra o infrarrojos. Aquí entran en juego las preferencias de cada uno. De todas formas, cuidado con agregar un filtro regular a un buen objetivo.
  • Peso: si es elevado se va a notar en reportajes largos, especialmente si estamos haciendo fotografías nocturnas sin trípode, donde el pulso es fundamental, aunque tengas un flash. Dentro de un mismo ámbito focal, un mayor peso es un indicativo de una calidad superior. Las lentes fijas, a 35 ó 50 mm, son más pequeñas y ligeras.

Última actualización de los precios: 2019-09-15